KENZO
MON AMOUR
No hay espacio para la nostalgia,
sino al contrario
agradecimiento a esos momentos felices
al sentirte tan cómoda y segura de ti misma
con estos vestidos de Kenzo de madre e hija.
Esta ropa me ha durado 25 años
Y aún conservo los trajes de terciopleo
que han sido lavados en lavadora y que han tenido mil vivencias
Kenzo vendió su nombre en 1990, pero sus realizaciones y aportación a la moda
permanacerán siempre entre nosotros.
Gracias KENZO MON AMOUR







